Enfermedad periodontal (de las encías)
- Blue Hearts Dentist, Dentista familiar en West Palm Beach, FL
- Enfermedad periodontal (de las encías)
Casi todas las personas que no mantienen una buena higiene bucal diaria desarrollarán gingivitis. Si no se trata, esta infección bacteriana de las encías puede progresar de gingivitis (inflamación de las encías) a periodontitis, lo que provoca la pérdida de hueso alrededor de los dientes. A medida que se pierde tejido óseo, las encías se separan de los dientes y forman pequeñas bolsas que constituyen un lugar ideal para que vivan las bacterias, donde el cepillo y el hilo dental no pueden llegar. A medida que la enfermedad periodontal avanza y se produce una mayor pérdida de hueso, puede llegar a producirse la pérdida de dientes. Esto se debe en parte a factores genéticos, ya que la enfermedad periodontal tiende a ser hereditaria. La buena noticia es que la enfermedad periodontal se puede controlar, incluso en etapas avanzadas.
Es importante comprender que se puede padecer enfermedad periodontal sin síntomas evidentes, especialmente si se es fumador (la nicotina reduce el flujo sanguíneo, lo que impide el sangrado y la inflamación de las encías). Aun así, hay algunos signos importantes a los que prestar atención:
- Encías sangrantes — Algunas personas piensan que cuando sus encías sangran, simplemente significa que se están cepillando demasiado fuerte. Aunque cepillarse con demasiada fuerza es perjudicial para las encías, no debería causar sangrado. Cualquier sangrado de las encías debe considerarse una señal de advertencia de enfermedad periodontal.
- Mal aliento — Es muy fácil que la placa se acumule en los espacios entre los dientes, creando las condiciones ideales para que vivan bacterias que producen compuestos sulfurosos con mal olor, lo que provoca mal aliento.
- Enrojecimiento o inflamación de las encías — La inflamación de las encías suele ser el primer signo visible de la enfermedad periodontal.
- Retracción de las encías — Si notas que tus dientes se ven más largos que antes, puede ser que el tejido de las encías se haya retraído (alejándose del esmalte), dejando expuestas algunas raíces dentales.
- Sensibilidad — Si hay retracción de las encías, las raíces expuestas pueden volverse sensibles al calor o al frío.
- Absceso periodontal — Las bacterias pueden quedar atrapadas en una bolsa periodontal y el área se llenará de pus, provocando hinchazón y dolor.
- Dientes flojos — Cuando la enfermedad periodontal provoca pérdida ósea, los dientes pueden aflojarse o desplazarse. Puede producirse la pérdida de dientes, y esto puede acelerarse si aplicas fuerzas excesivas al morder debido al apretamiento o rechinamiento de los dientes.
Opciones de tratamiento
Todo tratamiento periodontal comienza con la evaluación de sus técnicas de higiene bucal y la instrucción para mejorarlas, seguida de la eliminación mecánica de la placa bacteriana y los depósitos calcificados (sarro o cálculo) presentes en las superficies de las raíces. Esto se logra mediante una técnica de limpieza conocida como raspado, alisado radicular o desbridamiento, utilizando instrumentos manuales y/o ultrasónicos (de vibración de alta frecuencia). También se pueden recomendar productos antimicrobianos o antibióticos de aplicación local durante las diferentes etapas del tratamiento periodontal para favorecer la cicatrización y la reducción de la profundidad de las bolsas periodontales, con la esperanza de evitar la necesidad de cirugía. En ocasiones, pueden ser necesarios procedimientos quirúrgicos para eliminar las bolsas profundas que se forman entre el tejido gingival inflamado y los dientes. Existen muchos tipos de cirugía para tratar diversos problemas. Con frecuencia, se utilizan combinaciones de procedimientos para intentar reducir el número de cirugías y el costo del tratamiento.
Enfermedad periodontal y su salud general
La enfermedad periodontal comienza en la boca, pero se ha relacionado con afecciones más graves, como enfermedades cardiovasculares, diabetes y partos prematuros. Las investigaciones sugieren dos mecanismos plausibles que explican la relación entre la enfermedad de las encías y estos otros problemas de salud graves: la enfermedad periodontal de moderada a grave aumenta el nivel de inflamación sistémica (en todo el cuerpo), una característica de todas las enfermedades inflamatorias crónicas. Además, se han encontrado las mismas cepas bacterianas que se hallan comúnmente en las bolsas periodontales que rodean los dientes afectados en las placas de los vasos sanguíneos de personas con enfermedades cardiovasculares. Por lo tanto, puede ser beneficioso reducir la inflamación periodontal para disminuir la inflamación sistémica.
Estrategias de prevención
La mejor manera de prevenir la enfermedad periodontal es cepillarse los dientes y usar hilo dental correctamente todos los días. Las revisiones dentales periódicas y las limpiezas profesionales cada 3, 4 o 6 meses también son fundamentales para mantener la salud periodontal; los instrumentos y las técnicas que se utilizan en estas limpiezas permiten acceder a zonas a las que el cepillo de dientes y el hilo dental no llegan.
También es posible detectar las primeras etapas de la enfermedad de las encías mediante la evaluación del tejido gingival (encías), tanto visualmente como examinando su nivel de inserción en los dientes. Además, la salud del hueso que sostiene los dientes se puede evaluar mediante radiografías dentales.
Existen otras medidas que puede tomar: una alimentación saludable, reducir el estrés y abandonar hábitos perjudiciales como fumar también contribuirán a que conserve sus dientes durante toda la vida.